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Hacer un invernadero como un profesional: Consejos y 10 errores comunes
Los invernaderos son los hogares se utilizan comúnmente para la habitación de verduras, flores, plantas, entre otros tipos de vegetación que requiere condiciones climáticas especiales, que había evolucionado de ser un refugio de un clima hostil en un sofisticado ambiente controlado, y puede ser visto simplemente como un hogar para las plantas. A quién no le gustaría vivir bajo un techo donde el ambiente es limpio y seguro – hacer un invernadero como un profesional es exactamente lo que debemos apuntar para lograr este objetivo.
Ya en el sigloXVII, los invernaderos no eran más que toscos cobertizos de madera o ladrillo con ventanas estándar y medios sencillos de calefacción, no muy diferentes de la instalación para humanos. Apenas había elección de material de acristalamiento, por no hablar del plástico, que aún no se había inventado.
¿Qué debe tener un buen invernadero profesional? A continuación encontrará una lista de puntos clave que debe tener en cuenta:
- Location, location, locationPolylang
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- Material ChoicePolylang
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- Material QualityPolylang
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- Ventilación adecuadaPolylang
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Marcador de posición
adecuado LightingPolylangno modificar
- Control de agua y humedadPolylang
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Ahora que ya hemos tratado los consejos profesionales para hacer un gran invernadero, es hora de pasar a hablar de algunos de los errores más comunes y de cómo evitarlos.
- Mala selección del emplazamiento
La ubicación y la orientación son factores muy importantes, sobre todo teniendo en cuenta que, una vez colocado, será muy difícil, si no imposible, hacer cambios. Colocar el invernadero en una zona sombreada o baja puede reducir su eficacia, por lo que se recomienda elegir un sitio que reciba mucha luz solar a lo largo del día. Lo ideal es colocar el invernadero orientado al sur (en el hemisferio norte) o al norte (en el hemisferio sur) para maximizar la exposición a la luz solar a lo largo del día. - Ventilación inadecuada
Sin una circulación de aire adecuada, las plantas pueden sufrir estrés térmico y enfermedades. La ventilación de los invernaderos puede dividirse en dos categorías: Pasiva o Activa.Polylang marcador de posición no modificar
- Material de acristalamiento incorrecto
Utilizar un tipo incorrecto de plástico o vidrio puede provocar una pérdida excesiva de calor o una durabilidad deficiente. Esto puede evitarse o corregirse consultando a un experto y eligiendo un material de acristalamiento que se adapte al entorno. Por ejemplo, se evitaría utilizar un acristalamiento oscuro y de tonos altos en zonas donde la exposición a la luz solar ya es limitada, y viceversa. - Hacinamiento de plantas y animales
La mala circulación del aire aumenta el riesgo de plagas y enfermedades. Al igual que los humanos, los animales y las plantas necesitan un espacio adecuado para mantenerse activos y sanos. Hay numerosos casos en los que el control de plagas y enfermedades se descontrola por falta de espacio vital. - Ignorar el control de la temperatura
No controlar los cambios de temperatura puede matar las plantas. Utiliza termómetros y ventiladores. Construir un invernadero sin un control adecuado de las temperaturas anula totalmente el propósito de construirlo en primer lugar. - Olvidarse del aislamiento
Un invernadero debe estar bien equipado hasta el punto de ser capaz de crear o reproducir un entorno adecuado para el producto que se desea obtener. Por ejemplo, sellar huecos y grietas para evitar la pérdida de calor puede ser un buen punto de partida; también es muy habitual utilizar plástico de burbujas o burletes.
Mantener estable la temperatura y la humedad, entre otros factores, es muy importante, ya que la mayoría de los cultivos no sobreviven a fluctuaciones de más de un par de grados. - Riego excesivo o insuficiente
El riego irregular provoca estrés en las plantas. Demasiada agua puede inundar las plantas, haciendo que las raíces se empapen y se pudran, mientras que muy poca agua puede provocar sequía y que la planta se marchite y muera. Si es posible, utilice sistemas de autorriego con temporizadores integrados. - Saltarse la gestión de plagas
Las plagas de los invernaderos son un problema muy frecuente en la comunidad de invernaderos; cualquier brote de enfermedad es un problema grave que puede escapársele de las manos si no se trata adecuadamente. Suele deberse a una planta huésped sospechosa y a la presencia de una plaga o enfermedad, ninguna de las cuales puede proliferar sin un entorno adecuado. La introducción de insectos beneficiosos o de trampas, o simplemente la instalación de mosquiteras en todas las entradas de aire, puede reducir considerablemente las posibilidades de infección por plagas. - No rotar los cultivos
Cultivar las mismas plantas en el mismo lugar favorece el agotamiento del suelo y la aparición de enfermedades, por no hablar de la disminución de los nutrientes del suelo y del rendimiento. El suelo, como cualquier organismo vivo, necesita descansar de vez en cuando. - Descuidar el mantenimiento periódico
No limpiar el invernadero puede provocar la proliferación de algas, la obstrucción de los conductos de ventilación y daños estructurales. Otras consecuencias, como daños estructurales, reducción de la transmisión de luz, aire estancado, menor calidad de las plantas y aumento de los costes energéticos, son sólo algunos de los muchos problemas derivados de la negligencia.
Espero que ahora tengas conocimientos básicos sobre cómo hacer un invernadero como un profesional con estos consejos «Pro» y también los errores comunes que debes evitar. Siguiendo estos consejos y evitando los errores comunes, crearás un invernadero productivo y duradero. ¡Feliz jardinería!